La lotería nos toca todos los días

No nos damos cuenta, pero la lotería nos toca todos los días. Solo con tener una casa, familia, amigos y comida, ya somos ricos. Muchas veces nos cegamos con los bienes materiales, sin darnos cuenta de que el tesoro más grande lo tenemos al lado, en nuestra casa, en nuestra vida.

Es tiempo de espera, para recibir a un niño que, aun siendo humilde, nos ha hecho ricos a todos los que creemos en Él. ¡Qué ironía! Ese niño no tenía riquezas, no tenía ni una casa donde nacer y, aun así, es ejemplo de vida para todos los cristianos. Ese niño nos enseña a vivir amando a los demás, nos enseña que lo importante está en el corazón, y que no hay amor más grande que dar la vida por los amigos.

Somos afortunados, todos los años esperamos con la misma alegría ese milagro, ese 25 de diciembre; esa lotería que no hace falta comprar, porque nos la han regalado nuestros padres. Esa lotería que nos hace ricos sin dinero. Esa lotería que es la fe, sin pretextos, sin ataduras, sin nada a cambio. Esa fe que viene acompañada de un gran amigo, de un amor para toda la vida. Esa fe que empezó con una pequeña familia de Belén, y que hoy compartimos con nuestras familias. Esa es nuestra lotería diaria.

¿Y tú? ¿Qué lotería quieres que te toque este año?

Almudena Escrig Larena