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Alicia Ruiz López de Soria, odn

RPJ-Tendencias-Instrumentum laboris1. Aportaciones del Seminario internacional sobre la condición de los jóvenes en el mundo (11-15 septiembre 2017). Participaron 21 jóvenes, 17 expertos de las universidades eclesiásticas, 15 expertos de universidades laicas, 20 formadores y operadores de pastoral juvenil y vocacional, 9 representantes de organismos de la Santa Sede. Desde un punto de vista geográfico, 52 participantes eran de Europa, 18 de las Américas, 7 de Asia, 4 de África, 1 de Australia, significándose la presencia de jóvenes de diferentes contextos geográficos, socioculturales y religiosos que han contribuido activamente con sus experiencias de vida y sus reflexiones. En relación directa a los jóvenes se trataron los temas de la identidad, los proyectos, la alteridad, la tecnología y la trascendencia.

2. Síntesis enviadas por las Conferencias Episcopales y los Sínodos de las Iglesias Católicas Orientales. De ellas se estima interesante profundizar entre otros temas sobre la forma familiar de la Iglesia, su pasión educativa, la participación de las familias en el ministerio vocacional juvenil, la calidad de la iniciación cristiana, la valorización de la Palabra de Dios y la liturgia, el papel del voluntariado desde el punto de vista del discernimiento vocacional en una Iglesia abierta y acogedora para todos.

3. Resultados del cuestionario online dirigido explícitamente a los jóvenes (14 junio – 31 diciembre, 2017) para que pudieran dar a conocer sus situaciones concretas de vida y expresar su opinión sobre algunos temas importantes relacionados con la Iglesia y la sociedad. Los jóvenes han mostrado, a través de las redes sociales -Facebook, Instagram y Twitter- su aptitud para el diálogo intergeneracional, proactividad y reflexividad.

4. El Documento de la reunión pre-sinodal (19-24 marzo 2017), expresión directa de jóvenes de ámbitos y situaciones diversas. Se articula en una introducción y tres partes: los desafíos y las oportunidades de los jóvenes en el mundo de hoy; la fe y la vocación, del discernimiento y del acompañamiento de los jóvenes; las actividades formativas y pastorales de la Iglesia. En él los jóvenes se definen a sí mismos como la Iglesia joven que no está «enfrente» ni «en oposición» a una Iglesia adulta, sino «dentro» de la Iglesia como la levadura en la masa. Se entiende que «una Iglesia atractiva es una Iglesia relacional» y que «la Iglesia debe involucrar a los jóvenes en sus procesos de toma de decisiones y ofrecerles mayores roles de liderazgo».

5. Contribuciones de jóvenes, grupos y movimientos de los cinco continentes que recogen, entre otras cosas, la posición de los jóvenes ante la Iglesia como institución: peticiones de autenticidad, ejemplaridad, credibilidad, corresponsabilidad, horizontalidad, respeto, transparencia… de acompañamiento o de que no se les acerque y se les deje en paz. Se explicita la búsqueda de educadores cercanos, comprensivos, con palabras de sabiduría para orientar en conflictos y experiencias de fragilidad.

RPJ-Tendencias-Instrumentum-laborisPor primera vez, la luz que aportan los jóvenes en este itinerario pre-sinodal es la más destacada en el Documento de trabajo del Sínodo a celebrar (más de cien referencias a las tres fuentes en las que los jóvenes se han expresado directamente y el contenido del quinto capítulo de la primera parte dedicado explícitamente a darles la palabra), describiéndose las variedades, las esperanzas y las dificultades de los casi dos mil millones de jóvenes, entre 16 y 29 años, que pueblan la Casa Común.

Tres verbos dinamizan su redacción y concretizan el «método del discernimiento» (EG 51) llevado a cabo:

  1. Reconocer. La mirada del discípulo. Una comprensión de la realidad que es capaz de ver con el corazón, que participa de la inteligencia que surge de entrañas de misericordia.
  2. Interpretar. Las llamadas que provienen de la realidad se profundizan considerándose un nivel bíblico y antropológico, teológico y eclesiológico, pedagógico y espiritual, bajo la convicción de que las buenas ideas iluminan, desatan nudos, ayudan a vencer la confusión y resolver la fragmentación acompañando hacia una visión integral y sinfónica.
  3. Elegir. Con ideas tan vivas como claras es posible tomar decisiones valientes y previsoras que abran camino de Dios. Se busca tomar decisiones compartidas, concretas, proféticas y prácticas que ayuden a la conversión pastoral y misionera.

Enumeramos a continuación siete contenidos destacables del Instrumentum Laboris que recogen sus palabras claves, a saber, juventud – discernimiento – vocación – acompañamiento:

  • La necesidad de una alianza entre las relaciones intergeneracionales, que incluya liderazgos eclesiales compartidos y lecturas conjuntas de los acontecimientos sociales a la luz de la fe respetando la conciencia personal.
  • La presencia del continente digital, plataforma de vida sin precedentes para los jóvenes que conlleva importantes oportunidades y nuevos peligros.
  • La mirada a los jóvenes más pobres y abandonados en un mundo que se auto-comprende a partir del paradigma del descarte.
  • Desafíos antropológicos y culturales para la pastoral juvenil: la nueva comprensión del cuerpo, de la afectividad y de la sexualidad; el advenimiento de nuevos paradigmas cognitivos que transmiten un enfoque diferente de la verdad; los efectos antropológicos del mundo digital, que impone una comprensión diferente del tiempo, el espacio y las relaciones humanas; la desilusión institucional generalizada tanto en la esfera civil como eclesial; la parálisis decisional que aprisiona a las generaciones más jóvenes en caminos limitados y limitantes; la apertura juvenil a experiencias auténticas de trascendencia.
  • Ofrecer un marco de comprensión amplio de la cuestión vocacional que la haga capaz de ser significativa para todos los jóvenes.
  • Decidida conversión del corazón y de la mente en el sujeto eclesial.
  • Llamadas a la Iglesia a hacer del discernimiento su manera habitual de proceder, a cuestionarse sus formas y su manera de habitar el mundo de hoy, a ser un signo de fraternidad en un mundo desgarrado, a trabajar por el reino de Dios de una manera integral, desinteresada y descentralizada, a que se confronte con la vida cotidiana de los jóvenes.

De estos contenidos surgen cuestiones directamente planteadas que apuntan a potenciar en la práctica y con fuerza una eclesiología de comunión: ¿cómo promover el protagonismo juvenil en una realidad eclesial tendencialmente todavía dominada por el clericalismo? ¿Cómo crear comunión entre los diversos niveles de animación de la pastoral (mundial, diocesano, parroquial)? ¿cómo podemos poner en marcha o fortalecer una labor de comunión entre los diferentes sujetos de la pastoral juvenil vocacional (clero, religiosos y religiosos, movimientos y asociaciones)? ¿Cómo fortalecer el trabajo en red no solo en la Iglesia, sino entre diferentes religiones y diferentes sujetos civiles, sociales y religiosos? Con estas preguntas a debatir, ¡cómo no soñar y mantener una actitud esperanzada ante el impulso que ya supone la inminente celebración del Sínodo sobre los jóvenes! ¡Cómo no confiar en que será una expresión de los sentimientos, deseos y expectativas de todos los jóvenes del mundo de cara a una renovación misionera!

El Instrumentum laboris, en sintonía con el mensaje principal de la Exhortación Apostólica Gaudete et Exsultate, termina invitando a la santidad, vocación única y unificadora de toda la humanidad, frente a sobrellevar existencias mediocres, aguadas o licuadas. Sin lugar a dudas, este documento de trabajo alienta a caminar, a arrojar luz sobre los problemas y a encontrar formas de resolverlos, con el protagonismo de los jóvenes para ayudar a entender cómo anunciar el mensaje cristiano y a comprender mejor lo que el Señor Jesús pide hoy a su Iglesia, qué es lo que espera de ella en este momento histórico, qué es lo que hay que cortar y qué es lo que habría que volver a encontrar en su misión.